Los colores terrosos evocan la tierra, el fuego y la ascendencia, aportando la energía del bosque a la pieza. La boa constrictor (Rūnua) y la mariposa (Awavana) son los kenê que representan este estampado; ambos transmiten un mensaje de fuerza y transformación, equilibrando la suavidad de la mariposa con la energía protectora de la boa constrictor.
